CAMINO A CORTIJO MARAVILLAS

 

CAMINO A CORTIJO MARAVILLAS

Camino a Cortijo Maravillas parte de una recopilación de pequeños collages de paisajes rurales nocturnos sobre cartón que Miguel Ángel Tornero ha ido realizando y acumulando en su estudio desde hace ya algunos años. Son creaciones instintivas, elaboradas sin tener la certeza de si se trataba de maquetas pensadas para un proyecto en gran formato, de obras en sí mismas, o quizás de mera excusa para mantenerse ocupado. Tomando esa íntima referencia, el artista ha creado una serie de nuevos collages que complementan a los anteriores y conforman las obras de esta exposición.

Camino a Cortijo Maravillas es un paseo por la periferia. Parece que el artista nunca ha llegado al lugar en cuestión e, incluso, que la propuesta es precisamente esa:  Merodear –hay un paralelismo entre esta acción y la importancia que Tornero quiere dar al proceso creativo-; ir a lo desconocido –o a los márgenes de lo familiar- con la intención de disfrutar, de recrearse en la contemplación, agudizando los sentidos, permaneciendo atentos a lo que sucede, cruzando incluso los dedos pidiendo no llegar al que se supone el destino deseado.

[extracto de la nota de prensa de la exposición]

Camino a Cortijo Maravillas (Path to Cortijo Maravillas) is part of a collection of small collages about nocturnal rural landscapes on cardboard that Miguel Ángel Tornero has been making and accumulating in his studio for several years. They are instinctive creations, made without regard to whether they are meant to be a large-format project, works in themselves, or perhaps just an excuse to keep himself busy. Taking this intimate reference, the artist has created a series of new collages which complement the latter and shape the works in this exhibition.

Camino a Cortijo Maravillas is a walk in the periphery. It seems that the artist has never come to the place in question and even the proposal is precisely that: To prowl -there are parallels between this action and the importance that Tornero wants to give to the creative process-. Go to the unknown -or margins of the familiar- with the intention to enjoy, to indulge in contemplation sharpening the senses, being attentive to what happens, even  fingers crossed asking not to reach the supposed desired destination.

[excerpt from the press release of the exhibition]